Crítica de Piratas del Caribe La venganza de Salazar

A estas alturas era imposible no naufragar. Algunos podrán pensar que el camino que está siguiendo esta saga era inevitable, ¿acaso se podía contar una historia mejor en una franquicia basada en un parque temático? Este es de los pocos casos en los que no se me ocurre una alternativa diferente, ¿quizás una historia con un Jack joven? No por casualidad la escena del flashback es una de las mejores de la película, aunque el monólogo de fondo de Salazar no convence y el típico recurso de «te voy a contar toda mi historia porque al guionista no se le ocurre un modo mejor de comunicar estos elementos del guión» ya me tiene más que cansado.

Piratas del Caribe ha ido de mal en peor

No es ningún secreto que las películas de Piratas del Caribe han ido en picada desde la primera, porque cada secuela es peor que la anterior. La primera es una de mis películas de aventura favoritas, tiene una mezcla excelente de humor, aventura, personajes interesantes, una historia no del todo original pero cuyo enfoque sí lo es y buenas escenas de acción. Una película entretenida que no es sólo chistes sino que tiene algo más. La segunda es más oscura, tiene un buen antagonista pero lo demás no funciona igual ya que intentaron hacerla más grande. La tercera tiene momentos extraordinarios pero la película se hace pesada. Hasta ahí vamos más o menos bien, había cosas por mejorar pero El Cofre de la Muerte y En el Fin del Mundo no eran malas películas. No tan buenas como la primera, no tan redondas, pero sí que entregaban lo que uno esperaba. La cuarta película es un completo desastre y ésta sigue la misma línea.

¿Ya no hay nada que hacer con esta franquicia?

Podemos quejarnos de que ya no hay nada más que contar, que es la misma historia de siempre y que esta película está dedicada a gente que no vio las anteriores y por tanto no tendrá punto de comparación. Porque vamos, La Maldición del Perla Negra se estrenó hace catorce años. Hay gente que fue a ver esta quinta entrega y ni siquiera había nacido cuando se estrenó la original. No podemos culparlos por eso ni creo que alguien no haga, pero sí podemos culpar a los creadores por traernos una película que no sólo ya hemos visto sino que hace todo mal.

Cuando el humor no da risa

Mi cara durante casi toda la peli

Quizás si decimos que los personajes, la historia e incluso las escenas de acción no funcionan, alguno podrá decir que «eh, pero la película me hizo reír». Y yo no digo que no sea así, porque en mi sala hubo gente que se río a carcajadas, así como también gente que apenas esbozó una sonrisa (no me parece casualidad que una sola persona haya aplaudido cuando aparecieron los créditos). Esta quinta entrega no es graciosa. No hay ningún chiste original excepto el de la guillotina, y está llena de escenas plantadas ahí sólo para contar un chiste. ¿Te molesta el exceso de humor en las películas de Marvel? Pues eso no es nada, porque al menos en esas películas el humor funciona. Los chistes son originales, son graciosos, te sorprenden y se integran a la historia de forma natural por la reacción de los personajes. En todo caso podemos decir que ese tipo de escenas nos sacan de la película, pero los chistes funcionan.

Jack Sparrow ya no es lo que era, ya no es lo que era

En el caso de La Venganza de Salazar no es así. Esto va ligado a la flanderización (tengo pendiente hablar de esto, es un concepto muy interesante) que ha sufrido Jack Sparrow, que ahora no es más que una caricatura de una caricatura. Lo único que ha quedado del Jack Sparrow de las tres primeras entregas es su faceta de borracho que intenta ser gracioso (porque no lo logra) y se salva de situaciones límite por azares de la suerte. Ya no es valiente, ya no es ese personaje que se sacrificaría por los demás pese a que nunca lo admitirá frente a otros, ya no tiene frases memorables ni momentos en los que utiliza el entorno de maneras que a nadie más se le ocurrirían. Por lo tanto, la única función de Jack en la historia es como recurso cómico, algo que también arruina las escenas de acción porque exceptuando la escena del frashback, la de la estatua y la de los tiburones, las demás son meh. Meras excusas para meter chistes que no dan gracia. Ese es el problema, que el humor no da gracia.

El matador del mar

No queda otra alternativa que hablar de los demás personajes. El único que se salva es Salazar, interpretado por Javier Bardem. Intimidante, un tanto (muy) sobreactuado, pero queda bien con su personaje. No detallaré su historia de origen pues serían spoilers pero sus motivaciones tienen sentido y las decisiones que toma durante la película también. No llega a ser lo que fue Barbosa en la primer entrega o Davy Jones en la segunda y tercer película, pero supera con creces a Barbanegra. Tampoco es un villano magnético, pero es interesante verlo en pantalla, probablemente porque es el único que no está ahí para contar chistes. Su diseño es también bastante interesante aunque el cierre que se la a su personaje es un poco decepcionante, probablemente no por cuestiones que tengan que ver con Salazar en sí sino por la forma tan cliché en la que se desarrolla de escena.

La frescura de la juventud parece no llegar

Se ha hecho un intento por reemplazar a Will y Elizabeth con dos personajes nuevos, más jóvenes. Kaya Scodelario interpreta a Carina Smyth, una muchacha muy inteligente quien todos creen es una bruja sólo por el hecho de ser inteligente (chiste que llega a volverse cansino, como todo en la peli), y Brenton Thwaites interpreta a Henry Turner, el hijo de Will. Éste último tiene una historia de fondo interesante pero que en ningún momento se llega a explorar, porque la película se centra sólo en la búsqueda del Tridente de Poseidón y no en liberar a su padre, que debería ser lo verdaderamente importante. No encontrar el McGuffin de turno sino utilizarlo para su fin, como se hizo en las películas anteriores con el medallón, la llave o el cofre.

Barbosa, ¿qué han hecho contigo?

Es casi deprimente ver a Barbosa en pantalla. Pasó de ser ese capitán atemorizante y decidido que era en las primeras películas a un pirata que se rinde y pone de rodillas frente al villano de turno por el solo hecho de intentar hacer quedar bien al antagonista principal. A mitad de la película se hace un intento por profundizar en su personaje pero no acaba de funcionar porque ya es demasiado tarde, la película hace tiempo nos ha perdido y lo que suceda con quienes aparecen en pantalla no nos emociona porque no hemos logrado empatizar con ninguno de ellos.

Que alguien me explique cuál es la función de esta tipa en la peli porque aún no lo entiendo.

Podríamos quejarnos también de las inconsistencias argumentales o de cómo algunos sucesos de esta entrega no enlazan bien con las anteriores (la función de la brújula de Jack, por ejemplo), pero hay cosas más importantes. La mala ejecución de la que prometía ser una entrega que volvería a los orígenes es lo que realmente me ha decepcionado. Porque un par de inconsistencias argumentales o de fallos en el guión pueden perdonarse en una película de este estilo, ya que si quisiéramos un guión de primera no habríamos ido a verla. Pero fallan los personajes, falla el humor, falla la diversión, falla lo espectacular, fallan las escenas de acción, hasta los efectos especiales por momentos. Es que ni siquiera la banda sonora está a la altura de las anteriores, esta vez a cargo de Geoff Zanelli. No es una película que pueda recomendar. Sólo a niños o a fanáticos de Piratas de Caribe, que irán a verla de cualquier forma.

Lo bueno
Javier Bardem como Salazar.
Lo malo
Pésimo guión lleno de agujeros e inconsistencias.
Jack Sparrow reducido a una caricatura de sí mismo. Ninguno de los personajes a excepción de Salazar funcionan, son todos estereotipos sin gracia que hemos visto mil veces.
El ritmo es atroz, se siente más larga que las cuatro películas anteriores y es la más corta.
El humor no sólo es predecible sino que no es original y a veces hasta queda fuera de lugar, arruinando escenas que de lo contrario podrían haber llegado a disfrutarse.
4.9
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